martes, 10 de abril de 2007

-De todas las habitaciones de la casa, esta es la más oscura.
-Sí, porque no tiene ventanas.
-Tampoco tiene puerta.
-¿Y con eso qué?
-Las puertas eventualmente funcionan como objetos que permiten el paso de la luz.
-Eso cuando están abiertas, pero en esta habitación no hay puerta, ni abierta ni cerrada.
-Si es así ¿por dónde hemos entrado?
-Por la ventana, ¿no recuerda?
-No, puesto que las ventanas son objetos destinados al paso de la luz y no de las personas.
-Por eso mismo debería recordarlo.
-Lo recordaría si pudiese ver la disposición de la ventana. Mi memoria es predominantemente visual.
-En ese caso, abra la puerta para dejar entrar la luz.
-¿Cómo la encontraremos, si está todo a oscuras?
-Podemos salir por la ventana, rodear la habitación, entrar por el pasillo y abrir la puerta por su cara externa.
-Es curioso esto de las puertas y las ventanas ¿sabe? Aun no entiendo cómo las personas confían la función de establecer lo que está afuera y lo que está adentro a objetos tan ambiguos.
-Soy de su parecer. En efecto, es por eso que decidí construir esta habitación sin puerta ni ventanas.
-Valoro mucho sus intenciones, pero debería usted haber previsto entonces la forma en que habríamos de salir de aquí.
-O entrar.
-A eso me refería.