-No hay un mango, Lautreamont, ¿no entendés que no hay un mango? Ya debemos tres meses de alquiler y vos dale que dale violar nenitas todo el día... las nenitas no tienen dinero. Y encima tenés el descaro de pedirme para el Savoy, no se puede creer. La dueña ya amenazó varias veces con denunciarnos ¿sabés? Ah, otra cosa, estoy cansado de tener que andar pisando bracitos cada vez que llego de noche, es un asco. Ya no sos conde, ahora ya no tenés sirvientes que te limpien el culo, te tenés que ocupar vos. Ay ay ay, yo no sé qué voy a hacer con vos Lautreamont, pero a veces pienso que tu comportamiento no se corresponde al siglo en que vivimos.
(Lautreamont a todo esto chupaba mate y bajaba los ojos sin saber qué contestar.)
martes, 18 de marzo de 2008
domingo, 17 de junio de 2007
Nadja
He visto sus ojos de helecho abrirse por las mañanas ante un mundo donde el batir de las alas de la esperanza inmensa se distingue apenas de los otros ruidos, que son los del terror, y en ese mundo yo sólo había visto cerrarse ojos.
(André Breton)
(André Breton)
viernes, 4 de mayo de 2007
Sueño
Estoy en la cocina. Siento el irresistible deseo de comer una manzana, y aunque hay manzanas en la heladera, por algún motivo no las puedo probar. En eso, aparece el verdulero de enfrente -no sin cierto aspecto de demonio del altiplano- con una apetitosa y grande manzana en la mano, la cual me ofrece a cambio de alguna otra fruta u hortaliza de su interés; inmediatamente lo tiento con una naranja, pero no se lo ve para nada convencido; me dirijo hacia un canasto en el fondo de la cocina, tomo dos batatas, y cuando me ve volver con éstas, recobra el fulgor de sus ojos, a la vista de lo cual lo invito a elegir una. El verdulero no termina de decidirse y yo ya me imagino saboreando mi manzana, pero he aquí que llega mamá y se pone a hablarle del deterioro de la educación y nosequecosa y me quedo sin poder concretar el trueque.
martes, 24 de abril de 2007
El sueño de las jirafas
Pensaba en la última vez que nos vimos, una noche, sin dudas, llena de espuma, por no decir de abandono. Una noche amputada de brazos que reclamaba a gritos mudos ser devuelta al instante anterior al accidente. Sucede que un cuerpo se cansa a veces de jugar a los espejos, de multiplicarse en la mirada de los demás y el desgaste consiguiente de cada movimiento, cada gesto y cada palabra. En un momento me saqué los anteojos anhelando un mundo más borroso, sin rasgos faciales ni estridencias (hubiera querido lo mismo de los perfumes y las voces). Alguien me puso papel picado en la boca.
¿Y las jirafas? Duermen de pie, porque si se acuestan no se pueden levantar.
¿Y las jirafas? Duermen de pie, porque si se acuestan no se pueden levantar.
jueves, 19 de abril de 2007
sábado, 14 de abril de 2007
Jornada II
-Resulta de que...-dije.
-Cayate la boca, Puchi -dijo-, o te dejo la lengua hecha un sacacorcho previo proceso de petrificación. Sí, tiene usted razón, resulta de que... Puchi, o te dejás de joder o te echo flit en las axilas con lo que terminás perdiendo tu razón de existencia (dassein)...
-Déjelo, pobre animal, el mundo es demasiado grande para usted y yo porque resulta de que...
-Tiene usted razón, querida amiga -dijo- pero no hay pan que por miel no venga...
-Hacéte bien y no mires a Quien...
-¿También usted conoce a Quien?...
-Nos educamos juntos, tuvimos la misma ama de llaves... mamamos de la misma cerradura...
-Dicen que traen suerte las herraduras...
-Cuestión de perfumarse con Dior nº 5.
-Quien se perfuma con Dior amanece más temprano... Puchi, o dejás de conjugar el verbo «yo conjugo» o te hago jugo de paraguas y te bebo cuando llueve para que no te mojes...
(Pizarnik)
-Cayate la boca, Puchi -dijo-, o te dejo la lengua hecha un sacacorcho previo proceso de petrificación. Sí, tiene usted razón, resulta de que... Puchi, o te dejás de joder o te echo flit en las axilas con lo que terminás perdiendo tu razón de existencia (dassein)...
-Déjelo, pobre animal, el mundo es demasiado grande para usted y yo porque resulta de que...
-Tiene usted razón, querida amiga -dijo- pero no hay pan que por miel no venga...
-Hacéte bien y no mires a Quien...
-¿También usted conoce a Quien?...
-Nos educamos juntos, tuvimos la misma ama de llaves... mamamos de la misma cerradura...
-Dicen que traen suerte las herraduras...
-Cuestión de perfumarse con Dior nº 5.
-Quien se perfuma con Dior amanece más temprano... Puchi, o dejás de conjugar el verbo «yo conjugo» o te hago jugo de paraguas y te bebo cuando llueve para que no te mojes...
(Pizarnik)
martes, 10 de abril de 2007
-De todas las habitaciones de la casa, esta es la más oscura.
-Sí, porque no tiene ventanas.
-Tampoco tiene puerta.
-¿Y con eso qué?
-Las puertas eventualmente funcionan como objetos que permiten el paso de la luz.
-Eso cuando están abiertas, pero en esta habitación no hay puerta, ni abierta ni cerrada.
-Si es así ¿por dónde hemos entrado?
-Por la ventana, ¿no recuerda?
-No, puesto que las ventanas son objetos destinados al paso de la luz y no de las personas.
-Por eso mismo debería recordarlo.
-Lo recordaría si pudiese ver la disposición de la ventana. Mi memoria es predominantemente visual.
-En ese caso, abra la puerta para dejar entrar la luz.
-¿Cómo la encontraremos, si está todo a oscuras?
-Podemos salir por la ventana, rodear la habitación, entrar por el pasillo y abrir la puerta por su cara externa.
-Es curioso esto de las puertas y las ventanas ¿sabe? Aun no entiendo cómo las personas confían la función de establecer lo que está afuera y lo que está adentro a objetos tan ambiguos.
-Soy de su parecer. En efecto, es por eso que decidí construir esta habitación sin puerta ni ventanas.
-Valoro mucho sus intenciones, pero debería usted haber previsto entonces la forma en que habríamos de salir de aquí.
-O entrar.
-A eso me refería.
-Sí, porque no tiene ventanas.
-Tampoco tiene puerta.
-¿Y con eso qué?
-Las puertas eventualmente funcionan como objetos que permiten el paso de la luz.
-Eso cuando están abiertas, pero en esta habitación no hay puerta, ni abierta ni cerrada.
-Si es así ¿por dónde hemos entrado?
-Por la ventana, ¿no recuerda?
-No, puesto que las ventanas son objetos destinados al paso de la luz y no de las personas.
-Por eso mismo debería recordarlo.
-Lo recordaría si pudiese ver la disposición de la ventana. Mi memoria es predominantemente visual.
-En ese caso, abra la puerta para dejar entrar la luz.
-¿Cómo la encontraremos, si está todo a oscuras?
-Podemos salir por la ventana, rodear la habitación, entrar por el pasillo y abrir la puerta por su cara externa.
-Es curioso esto de las puertas y las ventanas ¿sabe? Aun no entiendo cómo las personas confían la función de establecer lo que está afuera y lo que está adentro a objetos tan ambiguos.
-Soy de su parecer. En efecto, es por eso que decidí construir esta habitación sin puerta ni ventanas.
-Valoro mucho sus intenciones, pero debería usted haber previsto entonces la forma en que habríamos de salir de aquí.
-O entrar.
-A eso me refería.
lunes, 9 de abril de 2007
Devoción
Debajo de un árbol, frente a la casa, veíase una mesa y sentados a ella, la muerte y la niña tomaban el té. Una muñeca estaba sentada entre ellas, indeciblemente hermosa, y la muerte y la niña la miraban más que al crepúsculo, a la vez que hablaban por encima de ella.
-Toma un poco de vino -dijo la muerte.
La niña dirigió una mirada a su alrededor, sin ver, sobre la mesa, otra cosa que té.
-No veo que haya vino -dijo.
-Es que no hay -contestó la muerte.
-¿Y por qué me dijo usted que había? -dijo.
-Nunca dije que hubiera sino que tomes -dijo la muerte.
-Pues entonces ha cometido usted una incorrección al ofrecérmelo -respondió la niña muy enojada.
-Soy huérfana. nadie se ocupó de darme una educación esmerada -se disculpó la muerte.
La muñeca abrió los ojos.
(Pizarnik)
-Toma un poco de vino -dijo la muerte.
La niña dirigió una mirada a su alrededor, sin ver, sobre la mesa, otra cosa que té.
-No veo que haya vino -dijo.
-Es que no hay -contestó la muerte.
-¿Y por qué me dijo usted que había? -dijo.
-Nunca dije que hubiera sino que tomes -dijo la muerte.
-Pues entonces ha cometido usted una incorrección al ofrecérmelo -respondió la niña muy enojada.
-Soy huérfana. nadie se ocupó de darme una educación esmerada -se disculpó la muerte.
La muñeca abrió los ojos.
(Pizarnik)
domingo, 8 de abril de 2007
Al principio de las letras -como en todo- estaba el caos. Verdaderas orgías de letras, letras sin alfabeto, letras en combinaciones extrañísimas. Había desde luego letras que ni podemos sospechar y que hoy nos parecerían absurdas. Hasta que un día alguien decidió que había que terminar con todo eso y no se le ocurrió mejor idea que prohibir el incesto, y así comenzó la tiranía de las lenguas, con todos sus templos, protocolos y ceremonias, no menos absurdos por cierto.
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